CONVOCATORIA DE LOS ANIMALES
- Abuela Zuza, ya has explicado la historia de la creación
del burro ... pero no has dicho cómo se cumplieron las profecías de que algunos
de sus descendientes estarían en el Pesebre!
- Entonces, pasemos a la segunda
parte de la historia: el cumplimiento de las profecías sobre los animales del
pesebre. El ángel Gabriel había sido enviado a María para anunciarle que sería
la Madre del Mesías. Y como María había respondido generosamente que sí, Dios ya
estaba en su seno. ¡Quizás haya sido el momento más
importante de la historia de la humanidad y de toda la creación! Aunque en el momento en que esto sucedió,
nadie se haya dado cuenta, porque María no quería decirle a nadie que estaba
embarazada.
La convocatoria del burro de noria
En aquellos días, María andaba
preocupado por la salud de José, lo veía lleno de trabajo y teniendo que
transportar peso de un lado a otro, porque no tenía ningún animal de carga.
Aparte de los trabajos habituales de la carpintería, había aceptado trabajos
extras para obtener algo más de dinero y así poder comprar cosas que le faltaban
para su nuevo hogar. También estaba haciendo los muebles para poner allí.
Fue cuando María decidió rezarle
a Dios y pedirle un burrito de carga para José, porque de lo contrario su
marido acabaría con problemas de columna.
Al oír la oración de María, Dios
llamó inmediatamente a un ángel alegre a quien, para que nos entendamos, le
pondré el nombre de Fanuel.
- Abuela Zuza, ¡nunca
he oído hablar del ángel Fanuel!
- El ángel Fanuel era el responsable
de preparar, de acuerdo con los planes de Dios, el Pesebre. El nombre Fanuel
significa "El que ve a Dios frente a frente".
Dios le dijo a Fanuel:
- Comienza a cumplirse la
profecía acerca de los animales del pesebre. Fanuel, te voy a enviar a la casa
de María.
Fanuel, que ya sentía una puntada
de envidia del arcángel Gabriel porque este había visitado a María, se entusiasmó tanto que no pudo contenerse y
exclamó, interrumpiendo a Dios:
- ¡Qué gracia inmerecida poder
ver a la Madre de mi Señor!
Dios sonrió al escuchar las
palabras de Fanuel, y continuó:
- Hoy subió al cielo la oración
de María. Si María supiese la alegría que me da escuchar las oraciones de mi
hija predilecta! Mas Fanuel, ¡imagínate que Ella quiere que
José tenga un burro! Y la verdad es que no puedo negarle nada, ya que ella
nunca me negó nada. Por lo tanto, tú tendrás que encontrar el único burro de noria
den Nazaret y convencer al propietario que te lo dé. Y también convencer al burro, porque
quiero que este regalo sea fruto de la generosidad de su dueño y de la entrega
libre del burrito a mis planes.
Fanuel pensó: "Estoy seguro
de que convencer al burro será la parte más difícil de esta misión."
Dios continuó:
- Fanuel, ¿en qué estabas
pensando?
- Nada importante, señor: ¡una
tontería!
- Después, Fanuel, llevas el
burrito de noria hasta la casa de María, y lo dejas atado a la puerta. Ella va
a entender que es un regalo de mi parte.
